miércoles, 26 de agosto de 2026

Mi libro de vida - podcast - Episodio 3 - Escapar de la luz




Hay heridas que abren la carne, pero hay intromisiones en el corazón que resultan directamente mortales.
Ocurrió casi de seguido, en aquel mismo tiempo en que sufría el primer abuso.
Mientras mi mente de niño intentaba asimilar el golpe, apareció ella a la que en esta canción llamo "Luz", con toda la ironía del mundo, porque no trajo claridad sino la maldad más pura, fría y cegadora, aparte de llamarse así.
Vino a mofarse, a reírse y a atacar mi sexualidad de la forma más vil imaginable delante de todos. Yo era solo un niño de 8 años. Un niño que representaba la pureza, la inocencia, el juego y la limpieza del mundo. No sabía nada de la vida, no entendía qué era aquello, ni cómo debía actuar, ni cómo debía hablar, ni qué se suponía que tenía que hacer. No tenía herramientas para defenderme, ni alcance para comprenderlo, pero la crueldad de las risas y los cánticos me hizo saber que algo estaba terriblemente mal.
Por vergüenza y por ya pensar que todo andaba mal a mi alrededor, jamás se lo conté a mis padres ni a nadie. Me lo tragué todo en absoluto silencio. Y el verdadero dolor que arrastro no es solo aquel golpe inicial, sino la pesadilla diaria que tuvo que sufrir aquel niño solo en el mundo tanto tiempo solo y con eso dentro.
Sin saber cómo reaccionar, me replegué. No solo huí hacia afuera: huí hacia lo más profundo de mi interior. Todo se atrancó en mi alma. Empecé a agachar la cabeza y a esconder mi propio cuerpo. Me tapaba con prendas largas hasta en pleno verano porque esa humillación me hizo aborrecer todo lo que salía de mí: mi imagen, mis maneras, mi voz, mi propia existencia.

Aquellos dos traumas me hundieron por completo. Esa soledad se apoderó de mí y se volvió una condena que ha arruinado mi vida. Las burlas y las risas aún resuenan hoy en mi cabeza con el mismo mal de entonces. La paranoia se convirtió en mi sombra: aunque llegase el primero para ponerme en la fila del colegio, no podía soportar tener a nadie a la espalda; dejaba que todo el mundo me pasara para tener a todos de frente. Así fue en el colegio, en el instituto, en la calle y en la mili. La idea de ir a viajes de fin de estudio, a excursiones o a sitios con multitudes me aterraba. Relacionarme con chicas de joven era un muro gigante. Incluso hoy, después de casi cinco décadas, el sonido de unas pisadas detrás de mí me paraliza por completo, haciéndome imposible dar un paso tras otro.

He caminado en soledad durante 47 años, con poquísimos amigos que milagrosamente se acercaban a mí sin juzgarme. Es ahora, en el presente, cuando por fin cuento con el apoyo de mis amigos y de la familia que me sostiene e intenta ayudarme en medio de esta tormenta.


Aquí lo tienes en YouTube 


Y su video 


Y en suno


Escapar de la luz


Perdido en los ecos de un día de verano

Se llamaba Luz, ella me alejo

Escondido en lo más profundo

una máscara de dolor


Cuarenta y seis años huyendo

Hizo de mi vida un infierno

me arrastró hacia abajo

Para siempre trastornado

sin hacer ruido


Han pasado tantos años

¿Cómo puedo cambiar esto?

Retroceder en el tiempo

dejar atrás ese pasado de dolor


¿De dónde vengo? ¿A dónde voy?

Escapar de la luz, es todo lo que sé

De sus palabras crueles no puedo escapar

Atrapado en recuerdos que no puedo borrar

Escapar de la luz

Escapar de la luz


Su risa se convirtió en dagas en mi alma

Siempre escondiéndome, esquivando, fuera de control

Nadie me vio, a nadie le importó protegerme

Siempre huyendo de esa luz que se mostró


Las sombras me persiguen día y noche

Las cicatrices no se curan, el odio arde con tanta intensidad

Detesto la luz que me hizo dudar

Mi vida está estancada, no encuentro una salida


¿De dónde vengo? ¿A dónde voy?

Escapar de la luz, es todo lo que sé

De sus palabras crueles no puedo escapar

Atrapado en recuerdos que no puedo borrar

Escapar de la luz

Escapar de la luz


He conocido el amor, he conocido la pérdida

Pero su luz destrozó el rumbo de mi vida

Sigo buscando una nueva forma de ser

Mi mejor amigo me ayuda a liberarme


¿De dónde vengo? ¿A dónde voy?

Escapar de la luz, es todo lo que sé

sus palabras aún me persiguen, pero me liberaré

De la luz que intentó cegarme


Una vida, un dolor, pero la esperanza permanece

Me encontraré más allá de las cadenas de la luz

Escapar de la luz

Escapar de la luz



Si miras la portada de la canción, ves a ese niño de 8 años corriendo por la playa junto a mi versión adulta, mientras esa figura siniestra flota al fondo. Encaja de forma escalofriante con la realidad: Escapar de la Luz es la huida desenfrenada de casi cinco décadas, pero también el punto donde el adulto vuelve para abrazar a ese niño, plantar cara a esa falsa luz y romper de una vez por todas las cadenas de ese tormento.

Francis Taza

viernes, 7 de agosto de 2026

Nuevo single - El muro de tu empatia

Hay una soledad muy amarga: la que sientes cuando rompes un silencio de décadas y descubres que la gente que te rodea no es capaz de aguantar el peso de tu verdad.

Este tema nace de la decepción de ver cómo algunos amigos le ponen límites a mi dolor. Quieren estar ahí, pero solo si no incomodo; quieren apoyarme, pero sin mirar las heridas. No lo hacen por maldad, sino por su propia incapacidad de gestionar un horror que les supera. Pero pedirme que no hable de «tanta pena» es pedirme que me vuelva a tragar el veneno que casi me destruye.

En su momento, gracias a Suno y a las posibilidades que me dio, pude crear My Book of Life, aquel proyecto en inglés que literalmente me salvó la vida. Ahora estoy trasladando todo al podcast Mi libro de vida, en castellano, y preparando un último disco (aún sin título) del que esta canción será el primer single.

Este disco hablara de mi vida, igual que los anteriores, pero con la visión que tengo hoy. Después de tanto luchar y de intentar sanar a través de mis canciones, así es como lo percibo, como lo siento y como lo vivo ahora mismo.



Y en la pagina de Suno https://suno.com/s/E4W08f3KX7lCYkdT

El muro de tu empatía no es una canción de odio, es desenmascarar la realidad. Es mi decisión firme de no volver a maquillar mi historia para no incomodar a nadie. Quien no pueda escuchar mi verdad, que se haga a un lado, porque la voz que me robaron a los 8 años ya no se vuelve a apagar por cuidar la comodidad de nadie.

El muro de tu empatía


Este silencio no es mi silencio

Es el refugio de tu comodidad

Dices estar si todo va bien

Pero mi verdad te hace dudar.


Cargué con la culpa cincuenta años

Y cuando por fin decido gritar

Me pides que apague mi propio fuego

Porque mi historia te hace temblar.


No quieres oír tanta pena

No sabes qué hacer con mi dolor

Prefieres la máscara que llevaba

A mirar de frente a mi destructor.


El muro de tu empatía

Se levanta ante mi dolor

El muro de tu empatía

Prefieres el silencio a mi voz.


Me das la espalda con cortesía

Diciendo que no puedes más

Me pides ayuda, pero con límites

Sin salpicar tu falsa paz.


Entiendo tu miedo, entiendo tu huida

No todos aguantan la oscuridad

Pero yo no voy a volver a callarme

Para cuidarte tu tranquilidad.


El muro de tu empatía

Se levanta ante mi dolor

El muro de tu empatía

Prefieres el silencio a mi voz.


Sigo adelante con mi cicatriz

Sin tu permiso para sangrar

La voz que me robaron de niño

Ya nadie la vuelve a apagar.


El muro de tu empatía

Es mi dolor

El muro de tu empatía

Es mi voz

El muro de tu empatía

mi voz


mi voz

Francis Taza