Llevame
Hola a todos y bienvenidos a un nuevo episodio. Hoy quiero hablaros de “Llevame”, una de las canciones más duras, honestas y personales que he escrito en mi vida.
Esta fue, de hecho, la primera canción que hice cuando me decidí a componer. Nació como un homenaje a la persona que me salvó la vida. Fue una intervención breve pero en el momento exacto, lo suficiente para darme una lección que me cambió para siempre. Hoy ni siquiera sé si llegará a escuchar esta canción de gratitud, pero allá donde esté: gracias de corazón.
En esta obra abro en canal el dolor de mi pasado. Para mí representa una súplica desesperada a lo divino tras haber pasado años arrastrando traumas desde la infancia y sintiéndome completamente roto. Cuenta la historia de cómo perdí toda esperanza y estuve literalmente a punto de rendirme.
Hubo una etapa en la que estaba anímicamente destrozado. Simplemente no estaba: me perdía en mis pensamientos, sin apetito, sin nada que aportar, ni decir, ni querer nada. Pero en el punto más bajo ocurrió el giro hacia la salvación. Apareció un ángel en la lejanía que me dio la fuerza para seguir luchando y me dejó las cosas muy claras. A veces un grito a tiempo, un empujón bien dado, es lo único que te saca del pozo y te mantiene aquí.
Lo más profundo de este tema es cómo evoluciona la propia frase del título, “Llévame”
Al principio: Es una rendición absoluta y autodestructiva. Un grito de derrota en el que pides que te acaben de hundir porque ya no puedes más.
Al final: Se transforma en una entrega hacia la luz. Ya no es caer al abismo, sino un "guíame" hacia la salvación, pidiendo a ese ángel que te lleve lejos de la oscuridad.
Aunque habla de esa sombra tan inmensa, en el fondo es una oración de gratitud por quien me enseñó a vivir de nuevo y me rescató. Como digo al final: mi oscuridad se perdió en su luz.
Este proyecto se compone de tres etapas muy definidas.
Con Llévame cerramos la primera entrega, Esta etapa inicial está volcada en los traumas, el procesamiento y la red de apoyo: desde las heridas de la infancia y las emociones más difíciles como la culpa, la vergüenza o la rabia, hasta encontrar a esos amigos, compis y personas clave que han estado ahí para sostener la vida y dar luz.
A partir de aquí abriremos camino hacia las dos siguientes etapas. Por un lado, la segunda parte, centrada en el muro, el desgaste y el descenso a la sombra: el bloque del cansancio, la angustia, el peso invisible y la caída al vacío. Y por último, la tercera parte, dedicada a la sanación, el aprendizaje y el legado: el tramo hacia la esperanza, la empatía, el agradecimiento, los amigos verdaderos y el sentido de todas estas canciones en mi libro de vida.
Enlace a Ivoox
https://www.ivoox.com/episodio-27-llevame-audios-mp3_rf_182517968_1.html
El podcast en youtube
La canción en suno https://suno.com/s/lmYWPAxAMmuhogl7
Llévame
Miro atrás, un tiempo lejano,
cuando era un niño feliz
jugando libre en cualquier lugar,
con recuerdos que no volverán.
Un acontecimiento tras otro
abuso sexual, muerte y dolor.
mi alma encerrada en tristeza,
sin ganas de luchar, sin nada que esperar.
Ahora miro al cielo
aún luchando por mantenerme firme
Rezo a Dios, asi es mi vida
Guíame o llévame Guíame o llévame
Han pasado muchos años
De angustia, dolor y depresión
Siempre solo, triste, a la deriva
Mi vida es una causa perdida
Ahora miro al cielo
aún luchando por mantenerme firme
Rezo a Dios, asi es mi vida
Guíame o llévame Guíame o llévame
Hundiéndome en lo más profundo
Sin esperanza que guardar
Cada día traía más tristeza
Cada día más y más lágrimas
y en mi hora más oscura
Un ángel entró en mi vida
Con una luz de poder infinito
Ahuyentó mi conflicto interior
Rezo a Dios para que nos guarde
Acompañándote en cada paso
Contigo la vida no es un laberinto
Me enseñaste a vivir y a ver el camino
Ahora miro hacia adelante
Sintiéndote aquí, en mi vida
Rezo a Dios por lo que tenemos
Mi oscuridad se apagó en tu luz
Guíame o llévame Guíame o llévame
Francis Taza

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