martes, 6 de octubre de 2026

Mi libro de vida - podcast - Episodio 14 - Decepción

 


Decepción

Hay canciones que no nacen por ganas de buscar conflicto, sino por la pura necesidad de vaciar la mochila de una vez por todas, decir las cosas a la cara y dejar de cargar con culpas que no me corresponden. No me van a leer todos, tan solo quienes tengo por aquí pero para mi me vendrá bien, pues el hablar las cosas siempre viene bien. Me habría encantado ir a la próxima reunión de esta mi generación y así poder cerrar este círculo y contar a todos en persona todos mis sentimientos pero el trabajo no me dejará ir , así que por aquí lo relataré.

Muchos querían saber qué me pasaba por dentro y por qué nunca fui a ninguno de los eventos que organizaban los de esa cuarta línea de consanguinidad. Les hice el vacío en todas sus reuniones por los motivos que ahora voy a relatar. Eso provocó que me distanciara también de mis tíos, algo de lo que me arrepiento profundamente, aunque hoy en día mantengo un acercamiento general con todos ellos.

Por las marcas de los abusos y la historia que llevo a mis espaldas desde niño, me he culpado de casi todo en esta vida, incluso de situaciones desgarradoras como pensar si pude hacer más cuando mi madre falleció en la residencia. Ese sentimiento de culpabilidad me ha acompañado siempre por dentro. cualquier cosa por mínima que fuera me sentía culpable y así toda una vida.

Mis padres me inculcaron el verdadero valor de la familia; no solo del núcleo cerrado, sino de la familia entera. Crecí viendo una lealtad real y siempre estuve ahí en todas y cada una de las reuniones: bodas, bautizos, comuniones, hospitales o entierros; llegaba el primero y me iba el último.siempre he dado todo de mi con cariño real y sin condiciones.

Sin embargo, la respuesta de mi propia generación, esa cuarta línea de consanguinidad, fue un muro helado. Al igual que uno de ellos abusó de mí, el resto me decepcionó. Cuando viví lo de mi propia boda, cuando tras la tarta vi cómo todos, menos los sevillanos, decidieron marcharse sin más, mi primer pensamiento automático fue culparme a mí mismo: «¿por qué me pasa esto a mí?, ¿habré sido tan malo con ellos?». Ahí empezó a verse la grieta. para mi fue una falta de respeto deliberada, una declaración explícita de desinterés y un feo manifiesto. Y es que fue un caso único: antes y después de la mía hubo más bodas en la familia, y en todas ellas todo el mundo se quedó de principio a fin, disfrutando y acompañando hasta el último minuto a la pareja. La única boda donde se fueron fue la mía. ¿qué queréis que piense?

Tiempo después de mi boda, ya empecé a ver cosas feísimas: cruzarme por la calle con dos de ellos en ocasiones distintas y ver cómo, al ver venir a mi esposa y a mis hijos, daban la vuelta para no saludar.

Cuando en 2004 nació mi hija Sara, solo dos vinieron a conocerla. En 2011 nació mi hijo Rubén y solo vino uno. Con la excepción de mi prima Ana, que viniendo desde Melilla hizo el esfuerzo de estar a mi lado para el nacimiento de mis dos hijos, demostrando que solo hay que querer y es la única, para mi,  que ha estado a la altura. Para el resto de esa cuarta línea de consanguinidad, el desinterés hacia mis hijos fue total. Falta de corazón, una demostración de desinterés absoluto y un desprecio inexplicable. Ni una llamada de teléfono para preguntar. Y la historia se repitió cuando mi padre pisó el hospital, visitas contadas con los dedos de una mano y cuando mis padres fallecieron, a mi personalmente algunos que me vieron si pero el resto nada de nada de nuevo, a los pésames hay que echarle huevos y ponerles voz pues aunque es algo que no queremos que pase hay que tener valor para hablarlo y si no puedes ir, llama, no que alguno me enviaron pésames escritos por whatsapp a los que ni conteste, me pareció una falta de Falta de respeto, falta de consideración, falta de empatía, falta de delicadeza, falta de sensibilidad, falta de educación, falta de tacto, un mero trámite y hecho puramente por compromiso. 

Hoy, cuando algunos me vienen con la excusa de que "todos tenemos vidas liadas y trabajo", me parece una excusa barata. Todos tenemos obligaciones y yo también me he alejado con el tiempo porque, si no quieren saber nada de mis dos hijos, yo tampoco voy a estar ahí. Pero para saber de alguien no hace falta cruzar el mapa: el teléfono existe para llamar.

Si lo piensas bien, no ha sido cosa de uno o dos; han sido prácticamente todos y el feo me lo han hecho a mí directamente. Eso te deja un dolor y una rabia contenidos difíciles de tragar. Y ahora que he empezado a hablar abiertamente de mis traumas y a hacer estas canciones, al ir mandándoles cosas porque nadie sabía nada de lo que pasé, algunos se han acercado bastante y se muestran muy cercanos. Pero por dentro convive todo lo anterior con lo de ahora, un cúmulo de sentimientos encontrados que cuesta encajar.

Esto no me quita el sueño por las noches ni me duele como las verdaderas tragedias de mi vida, pero la palabra es clara: decepción. Llevo los apellidos Taza y Fernández con la cabeza muy alta por la memoria de mis padres y el respeto que le tengo a mis tíos. Si hoy mantengo algo de trato con alguno, es únicamente por mis tíos, no por ellos. Como dice la letra, mi generación ha elegido su camino sin mí, y yo voy caminando en sentido contrario.

Pero, ¿Cómo pretendéis que reaccione con todo lo que ha pasado y todo lo que me habéis hecho? ¿Qué se supone que debería haber hecho yo ante semejante demostración de desinterés? ¿Cómo se digiere que la única boda donde la gente decide levantarse e irse sea precisamente en la tuya? ¿Qué clase de persona hay que ser para mirar hacia otro lado y marcar esa distancia? ¿De verdad os extraña que pusiera distancia cuando lo único que he recibido ha sido frialdad y desprecio? ¿Cómo se puede pedir empatía o cercanía cuando el dolor ajeno solo se despacha con un mensaje rápido para cumplir? ¿Qué respuesta esperábais después de años acumulando feos, silencios y espaldas giradas en plena calle? 

Esto solo ha sido el relato de mis vivencias con vosotros. A partir de este texto no quiero tener que contestar a nada más; no quiero conversaciones sobre esto ni por teléfono ni por redes sociales. Tan solo, si nos vemos algún día, poder charlar. Aun así, la decepción no se me irá nunca del corazón.

Me quedo con lo que de verdad suma: mi mujer, mis hijos y los pocos que demuestran las cosas de corazón.

Hace poco, uno de mis tíos me dijo que yo era su favorito. Ojalá me lo hubiera dicho antes, porque quizás me habría pasado menos tiempo creyéndome inferior o, peor aún, sintiéndome culpable de que nadie me llamara o viniera a visitar a mis hijos.


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El video 


La canción en suno  https://suno.com/s/6ihMmSEsGfE5Rcsm


Decepción


Muchos querían saber,

qué estaba pasando dentro de mí.

Cuando aún era indiferente,

mientras me acercaba a ellos.


Es fácil de entender, debeis admitirlo,

hasta un niño lo haría, 

dejemos atrás los cuentos inventados

y digamos la verdad que encontramos.


Decepción, esto es lo que diré

cada vez que lo recuerde, 

Decepción, es la amarga sensación

cuando pienso en mi generación


Ser alguien amable y siempre cercano,

dándolo todo, año tras año.

En cada reunión, en cada escena familiar,

mi presencia, mi amor siempre era sincero.


La generación de mis padres, leales,

firmes en todo lo que decían y hacían.

Mi generación, un mundo aparte

Lo demostraron claro, TAN LISTOS


La decepción es lo único que me queda,

si ninguno de los míos viene hoy aquí, 

Decepción es lo que siento por dentro,

por cada uno de ellos, mi rabia es mayor.


¿Por qué no vinieron a verlos?

¿Por qué ni una sola llamada aquí?

Me sentí más allá del abrazo de todos,

buscando una sola razón, un motivo.


Dos ángeles surgieron de mis huevos,

les guste o no, llevarán mi apellido

cuando los mayores no estén aquí,

el vínculo de sus hijos no parecerá sincero.


Decepción, pero los pocos que vinieron

no salvarán al resto de mi sentencia

Decepción, consternación, desilusión

Llámalo como quieras, el sentimiento es el mismo


Si quieres, te lo puedo explicar de nuevo,

expresando mis sentimientos, sinceros y verdaderos.

Pero mi generación ha seguido su propio camino,

y estos son mis pasos, para que los examines.


Sin rencor, pero con decepción.

¡DECEPCIÓN,

DECEPCIÓN,

DECEPCIÓN!


Francis Taza

domingo, 27 de septiembre de 2026

Mi libro de vida - podcast - Episodio 13 - Mi vida

 


Mi vida

Hoy quiero compartir algo que nace directamente del pecho: una canción que es una carta de amor a mis dos grandes amores, mis hijos, Sara y Rubén. Su título es Mi vida.

La historia empieza en esa etapa de tranquilidad en pareja, pero de golpe la vida te regala una ilusión enorme. En 2004 llegó Sara. Primera nieta para  mi madre, ella deseaba con el alma una niña, así que su llegada fue una fiesta para todos. Recuerdo los paseos, comprarle sus trajecitos, jugar con sus muñecas, verla crecer y empezar a hablar... Tengo un archivo enorme de fotos, audios y vídeos grabados de esa época.

Años después, en 2011, vino Rubén. Él era distinto: rubio y con el pelo rizado, igualito a su madre, mientras que Sara sacó mi pelo moreno y liso. Por eso meto esa broma en la canción de «¿de dónde habrá salido?», porque no se parecía a mí en nada. Con él vivimos de nuevo la magia de ver crecer a otra personita, pero esta vez con la complicidad de Sara, que cuidaba de su hermano pequeño con un cariño enorme, ella eligio su nombre y siempre estaba pendiente de su hermano.

Tenerlos me enseñó lo que significa amar sin reservas. Me vi dándoles exactamente lo mismo que mis padres me entregaron a mí: el afecto más limpio y verdadero que existe. Ellos curaron mis heridas y se convirtieron en mi motor diario, en el aire que respiro y en mi razón para no rendirme jamás. Pero ser padre también trae ese nudo en el estómago, esa lucha constante por blindarlos frente a las bofetadas del mundo, por velar su descanso y estar ahí cada vez que tropiecen. 

Hoy Sara ya es toda una mujer con 22 años, estudiando fuera y haciendo su camino, el amor por ella sigue intacto. Y Rubén tiene 15 y está en casa,  yo intento guiarlo por el buen camino. Todo lo que he intentado transmitirles es el respeto, la educación y los valores que me enseñó mi padre. Ojalá se parezcan a él, porque mi padre me da veinte mil vueltas y no le llego ni a la suela de los zapatos.

Ellos dos sanaron mis heridas, se convirtieron en mi motor y en mi razón para no rendirme. Y aunque hoy en día mi cabeza sea a menudo un caos donde cuesta encontrar la luz, necesitaba dejar esta canción grabada. Para recordarles que, pase lo que pase, ellos son el vínculo más sagrado de mi corazón.

Os dejo con Mi vida. Ojalá os llegue al corazón.

Enlace a Ivoox https://www.ivoox.com/episodio-13-mi-vida-audios-mp3_rf_181204868_1.html

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 El video 



La canción en suno https://suno.com/s/noI9eybLCjGHXPqo

Mi vida


Poco a poco, la felicidad llegó,

juntos hallamos nuestro camino. 

Días y noches, sin  preocupación,

luchando entre el bien y el mal cada día. 


Llegó el día en que todo cambiaría,

La primera mirada de una niña, 

Un regalo repentino e inesperado,

un camino desconocido, un futuro nuevo.


Entonces llegaste tú, mi Sara querida,

2004, un nuevo comienzo,

mi niña bonita, que desterró los miedos,

una hija maravillosa de gran corazón. 


Mi vida, me enseñaste a empezar de nuevo 

Mi vida, y llenaste mi mundo de luz

Mi vida, eres la llama que me da aliento

Mi vida, eres quien cura mi espíritu roto


Llegaste a mi mundo para enseñarme a amar,

paso a paso, viendo tu vida crecer,

mi pequeña gran niña, mi luz al caminar,

el orgullo más puro que un padre puede tener.


Luego llegó un torbellino, lleno de gracia,

Rubén en 2011, una señal de alegría,

un pedacito de cielo, una cara sonriente,

cabello rubio, de dónde vino, un misterio.


Un alma a quien enseñar su camino,

tú pronuncias mi nombre, gritas mi nombre,

una razón por la que respiro eres tu

este amor loco, para siempre mío.


El rumbo marcado, ahora sois dos, 

sois todo el refugio que mi alma buscó.

Mi Sara, mi Rubén, mi alegría,

sanando el dolor y cada herida.


Mi vida, nada me detiene por vosotros, 

Mi vida, el amor más puro que hay,

Mi vida, mi corazón os pertenece,

Mi vida, una canción lo dice: "Aquí estoy".


Me preocupo hasta dolerme el alma, 

el miedo de un padre, un peso enorme,

mientras vosotros soñáis,

yo lucho contra todo destino.


Para libraros de los golpes del mundo, 

para salvaros de cada caída,

para sosteneros cuando tropecéis,

velaros el sueño en noches oscuras.


Para ambos, este viaje es verdadero,

una promesa hecha con amor,

El profundo vínculo de mi corazón, 

una confianza que no se apagará.


Mi corazón os pertenece,

hasta que el reino de los cielos llegue.

Si alguna vez os fallo, recordadme,

por quien fui, no por lo que hice.


Mi vida, sois la fuerza por la que vivo,

Mi vida, mi razón para seguir en pie,

Mi vida, el aire que respiro, mi vida

Mi vida, un amor tan profundo,


sois Mi vida,

sois toda Mi vida.

Francis Taza

viernes, 25 de septiembre de 2026

Mi libro de vida - podcast - Episodio 12 - Juntos en el tiempo

 


Juntos en el tiempo


Esta canción no es un repaso de mi vida, es una canción de amor pura y dura. Habla de la persona que tengo al lado y de esa alegría y felicidad tan real que encontré con ella; momentos tan intensos en los que, por fin, lograba desconectar de todo lo demás y olvidarme del peso del pasado.


Todo empezó un poco antes, pero fue el 18 de agosto de 1990 cuando empezamos a ser novios. De ahí guardo una montaña de recuerdos de casi toda una vida juntos: las salidas a Torremolinos, el Bierkeller, el Hard Rock, las caminatas por Málaga pasando por el Hard de la calle Beatas, los paseos interminables que no queríamos que se acabaran nunca, las llamadas antiguas de «cuelga tú, no cuelga tú», las cartas escritas a mano, las fotos... Y los conciertos a los que empezamos a ir con el tiempo para ver a mis grupos favoritos, como Stryper o Whitesnake.


Pero también hemos tenido que luchar y currar muchísimo. La casa nos la hicimos nosotros mismos, trabajando duro junto a mi suegro. Y nos tocó atravesar situaciones de mucha impotencia. En mi trabajo en el supermercado, rodeado de tanta gente, tuve que soportar rumores y habladurías falsas que dolió mucho escuchar, pero que dolía aún más saber el lugar tan injusto e incómodo en el que me ponían.


A eso se sumó el dolor de tener a una persona muy cercana que, sin ninguna lógica, quiso separarnos. Tuve que luchar contra viento y marea por nuestra relación. No hice nada en contra de esa persona —aunque tendría que haberlo hecho—, pero sí me tocó levantar y reconstruir nuestra relación de nuevo desde abajo.


A pesar de todo lo que intentaron meter desde fuera, resistimos los dos. Nos hemos mantenido firmes toda la vida, atravesando días más claros y días más oscuros, pero siempre por nuestras cosas y nunca por culpa de ajenos. Fruto de esa unión y de esa resistencia vinieron nuestras dos mayores alegrías: en 2004 y en 2011 nacieron nuestros dos hijos, Sara y Rubén, de los que estoy profundamente orgulloso y que para mí lo son todo.


Aunque la cabeza a veces lo ponga complicado, esta canción celebra esa luz y ese refugio. Por eso no podía tener otro título que Juntos en el tiempo: porque empezamos en el 90 y, contra todo y contra todos, aquí seguimos.


Enlace a Ivoox https://www.ivoox.com/episodio-12-juntos-tiempo-audios-mp3_rf_181107037_1.html


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 El video



La canción en suno https://suno.com/s/ozSR9rYfpCsEJc6O


Juntos en el tiempo


Primera mirada en el hard rock de torroles

Esa chispa del destino el 18 de agosto

Corazones jóvenes salvajes y libres

Algo en tus ojos pude ver


Pasamos muchos momentos juntos

Los días se convirtieron en historia para siempre

La historia de nuestra vida escrita en el tiempo

En recuerdos que siempre brillarán


Juntos en el tiempo, nos hacemos más fuertes

Juntos en el tiempo, nuestro amor se hace más firme

A través de tormentas y sol, estás a mi lado

Juntos en el tiempo, nuestros corazones se buscan


Tres décadas bailando bajo la lluvia

Me diste dos hijos brillantes como el sol

Contigo sois tres, mi razón de luchar

Sois todo lo que me hace seguir adelante


Los años siguen pasando

pisando firme en cada etapa

¿Es este el diseño del destino?

Haciendo de nuestra vida un abrazo


Juntos en el tiempo, te elijo cada día

Juntos en el tiempo, me sorprendes siempre

A través de los días, nuestro amor sigue creciendo.

Juntos en el tiempo, nuestros corazones encontraron un hogar


Desde los noventa, para siempre

Sigues siendo la razón por la que vivo

Juntos en el tiempo...

Juntos en el tiempo…


Desde los noventa, para siempre

Sigues siendo la razón por la que vivo

Juntos en el tiempo...

Juntos en el tiempo...


Francis Taza

jueves, 24 de septiembre de 2026

Mi libro de vida - podcast - Episodio 11 - Fragilidad

 


Fragilidad

En esta canción expongo la devastación real que provocaron en mi vida los dos abusos que sufrí. Por un lado, el abuso sexual en mi infancia, que destrozó mi inocencia y convirtió el contacto en un terreno de horror y miedo; por otro, el abuso emocional cruento que padecí a los ocho años, una violencia verbal y psicológica que machacó mi mente hasta hacer que me odiara por completo. Esos dos ataques continuados arruinaron mi vida, dejándome sin identidad y haciéndome aborrecer mi cara, mi voz y mi propio reflejo. Crecí tapándome, huyendo y asumiendo la culpa de todo lo malo que ocurría a mi alrededor.

Ellos dos, uno en Málaga y la otra en Benajarafe, sin conocerse pero actuando con la misma crueldad, me convirtieron en una persona aterrada y paralizada en su interior. Su cercanía y su perversión me hicieron profundamente desconfiado y solitario. Sin embargo, mi ser interior sigue necesitando desesperadamente confiar y romper ese aislamiento; y es en esa búsqueda de calor humano donde vuelvo a quedar expuesto, facilitando que se crucen nuevos seres malignos que aprovechan mi fragilidad para volvérmela a clavar doblada.

Llevo toda una vida buscándome sin saber qué busco ni si quiero encontrar algo. La vergüenza y el miedo me encerraron en un rincón frío donde me juzgaron sin piedad. Precisamente por haber vivido ese infierno, mi norma absoluta es no juzgar, no ofender ni pensar mal de nadie, porque a mí me lo hicieron todo. Con este tema muestro la fragilidad de ese niño y de este adulto rotos por dentro, canalizando el odio y la rabia hacia quienes me condenaron a casi toda una vida de un sufrimiento silencioso e insoportable y que a día de hoy aun me paraliza.

Enlace a Ivoox https://www.ivoox.com/episodio-11-fragilidad-audios-mp3_rf_180862612_1.html


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 El video 



La canción en suno https://suno.com/s/KDwgTOjqql0puSkj

Fragilidad


Ocho años, una edad tierna

Abuso, un rincón para llorar

Enfrentado a palabras crueles

una página llena de odio, un golpe brutal


Ese niño pequeño creció con los años

Pero el mismo dolor aún le hace llorar

No importa cuándo, el sentimiento permanece

Perdí mi lugar, mi frágil mundo se hundió


En mi fragilidad, se apoderaron de mí

me hicieron pedazos, me ahogaron la voz

En mi fragilidad, perdí el suelo bajo mis pies

sintiéndome basura, muerto de miedo


Mi voz, mi rostro, mi propio reflejo, los despreciaba

me escondía del mundo con un triste disfraz

Una coraza endurecida, donde nada es verdad

nadie conoce las batallas que libro


Quizás estas palabras puedan romper las cadenas

Mostrar mi verdadero yo, a través de todo el dolor

Los juicios emitidos, las cosas que decían

Nacidos de la oscuridad de aquel día


En mi fragilidad, ahora es cuando me revelo

Pero, ¿cuánto tiempo he tenido que sufrir?

En mi fragilidad, hoy, sigo sin saber quién soy

Todavía no sé qué soy . Todavía me pierdo a menudo


No soy ni esto ni aquello

siempre me han considerado algo que no soy

La timidez, el miedo y la profunda vergüenza

me han confinado a ese espacio solitario

y cada vez más alejado de todos


Yo no juzgo, porque me juzgaron con desprecio

Yo no ofendo, porque rompieron mi dignidad

Yo no ataco, porque me machacaron sin piedad

Y así soy... su maldito veneno me hizo así


En mi fragilidad, nunca hablé, nunca conté

Siempre ganaron esta batalla

En mi fragilidad, me han golpeado en el corazón

Me arrepiento de haber callado, de haber nacido


En mi fragilidad, el futuro sigue siendo incierto

En mi fragilidad


Francis Taza